Principios de la Planeación

Principios de la Planeación

En la literatura especializada, es posible encontrar algunas diferencias de matices al enunciar  los principios de la planificación, pero también resulta factible generalizar las esencias comunes, mayoritariamente aceptadas de los mismos, las cuales se sintetizan a continuación:

  1. Principio de  la  universalidad. Supone la inclusión de todo el universo de factores que propicien desarrollar el plan de forma efectiva, a saber: tiempo, personal, materiales, presupuesto, etc.
  2. Principio de racionalidad. La sustentación de los planes deben apoyarse en el uso de la lógica, por lo que deben incluir metas logrables, las cuales dispongan de los recursos necesarios para llevarlas a vías de hechos.
  3. Principio de la precisión. Para lograr el cumplimiento de las metas con la eficacia y eficiencia deseadas, es imprescindible realizar el proceso de planificación con un alto grado de precisión, que cierre el paso a lo eventual y a las improvisaciones. Los planes deben constituir una sólida estructura a partir de la cual puedan calcularse las adaptaciones a las condiciones específicas del futuro mediato.
  4. Principio de la flexibilidad. El cumplimiento del principio anterior, debe dejar no obstante, un margen para los cambios que pueda ser necesario introducir, debido a variaciones no previsibles de las circunstancias del entorno, que tengan lugar después de la concepción del plan.Aún cuando este planteamiento pueda ser considerado como contradictorio, todo plan deberá ser simultáneamente, lo suficientemente preciso para minimizar los cambios por variaciones previsibles, y lo suficientemente flexible, para asimilar los cambios que sea necesario introducir debido a variaciones no previsibles. Téngase en cuenta que no es lo mismo rigidez que exactitud.
  5. El principio de la unidad. Todos los planes que se elaboren en la organización deben responder a un plan general único, para lo cual es preciso garantizar su coordinación e integración. Los planes de las diferentes áreas funcionales de la entidad deben coordinarse de tal manera que en un mismo plan puedan encontrarse todas las normas de acción aplicables.Lo anterior evidencia la necesidad de que todas las áreas participen activamente en la elaboración de los planes, de forma que se conjuguen todos los propósitos e intereses, en un único documento que recoja las metas de la organización de manera integral.

    En las empresas estatales cubanas, es preciso lograr asimismo, la participación activa de todos los miembros de la organización, toda vez que en una sociedad socialista, son los trabajadores los legítimos dueños de los medios de producción. Por otra parte, es una manera de garantizar la implicación y el compromiso emocional de todos los empleados con las metas de la organización.

  6. Principio de factibilidad. Lo que se planee debe ser realizable; no tiene sentido elaborar planes demasiado ambiciosos u optimistas que sean imposibles de lograrse. La planeación debe adaptarse a la realidad y a las condiciones objetivas que actúan en el medio ambiente.
  7. El principio de compromiso. Este principio indica que la planeación a mediano plazo es la más conveniente porque asegura que los compromisos de la empresa encajen en el futuro, preservando tiempo para adaptar mejor sus objetivos y políticas a las tendencias descubiertas, a los cambios imprevistos. Por otra parte, la planificación deben incluir el compromiso de todos los miembros de la organización para llevar a vías de hechos las decisiones adoptadas en su ejercicio.
  8. Principio de factor limitante. El ejercicio de la planeación, supone que los administrativos dispongan de las competencias necesarias para detectar los factores que puedan limitar o  frenar el logro de las metas y propósitos de la organización. Este principio enfatiza la importancia de la objetividad en el momento de la selección de un curso de acción entre diferentes alternativas para alcanzar los fines propuestos.
  9. Principio de inherencia. Este principio sustenta que la planeación es inherente a cualquier organización humana y es condición necesaria de la administración.  Sólo mediante la planificación eficaz se puede conducir la organización al éxito, garantizar la eficacia de la gestión y ofrecer respuestas oportunas a los cambios del entorno donde ésta se inserta.

Propósitos de la Planeación: ¿para qué planificamos?

Dentro del sistema de las funciones administrativas, la función de planeación tiene tres propósitos esenciales, que se derivan de la propia razón de existencia del sistema organizativo:

  1. Minimizar el riesgo: la planeación protege a la organización, reduciendo significativamente la incertidumbre en torno a los negocios en que se desenvuelve la misma, y clarificando las posibles consecuencias de las posibles acciones administrativas. Es preciso destacar que este propósito se cumplirá en mayor medida, cuanto mayor sea la calidad de la información que sobre el propio sistema y el ámbito del negocio, se tome como referencia de partida para el proceso de planeación. En tal sentido, la organización deberá disponer de un sistema de inteligencia empresarial que le proporcione información abundante y fidedigna sobre los clientes, los competidores, los proveedores y  su propia capacidad de negocio en el futuro mediato e inmediato.
  2. Garantizar el desarrollo de la organización: la planeación no sólo se propone garantizar el éxito de la organización en un periodo determinado, sino que uno de sus propósitos esenciales es lograr el permanente crecimiento de la gestión. Si se entiende por éxito, la inserción de la organización en su contexto con ventajas competitivas, incrementando su zona de impacto en éste, se entenderá claramente que el ejercicio eficaz de la planeación ha de conducir necesariamente a que los niveles de la gestión sean superiores – tanto cuantitativa como cualitativamente – en cada nuevo ciclo.
  3. Lograr una coordinación eficaz: el ejercicio adecuado de la planificación, sienta las bases para la coordinación de los esfuerzos de todos los miembros de la organización para alcanzar los niveles deseados de eficiencia empresarial. Este propósito de la planeación se alcanzará en mayor medida, cuando los trabajadores participen activamente en la fijación de las metas organizacionales, ya que desde la propia concepción del plan de estará logrando la acción coordinada de todos los implicados en su puesta en marcha. Cuando el plan se concibe mediante el uso de la inteligencia colectiva y el compromiso emocional de los participantes, el mecanismo de ajuste mutuo, actúa como garante de una coordinación más efectiva.

Cuando se toman en consideración los aspectos teóricos anteriormente expuestos, se hace evidente la importancia que la misma tiene para el logro del éxito organizacional. Sin embargo, a pesar de su necesidad e importancia, es muy frecuente que su eficacia se vea limitada por errores cometidos durante el proceso de planificación.

Errores más frecuentes en el Proceso de Planificación

De acuerdo con investigaciones realizadas en el ámbito de la administración empresarial, se ha llegado a concluir que los errores más comunes en el proceso de planeación son los siguientes:

  1. No tomar en consideración el entorno macro-económico.
  2. No realizar el análisis de las Fortalezas, Debilidades, Oportunidades y Amenazas que están presentes en el contexto interno y externo de la organización donde se lleva a cabo la planeación. (Análisis FODA)
  3. Ignorar el factor humano y su incidencia en los resultados integrales del proceso.
  4. Minimizar la importancia de la comunicación para obtener el compromiso de todos los implicados en el proceso.
  5. No aprovechar el poder de las alianzas.
  6. No clarificar adecuadamente las metas, haciéndolas difusas y poco comprensible.

Conclusiones

La planeación es la función rectora del proceso gerencial, por lo que reviste capital importancia para el logro del éxito de una organización, expresado en términos del logro de sus metas y propósitos. Por su carácter rector la función de planificación pone en marcha el proceso gerencial, dando lugar al ejercicio de las restantes funciones administrativas, en consecuencia, la ausencia de la planeación, limita significativa el crecimiento de una organización. Para que la planeación sea eficaz es preciso tener en cuenta los principios que la sustentan, y tomar en consideración las oportunidades y amenazas radicadas en el entorno organizacional, así como las fortalezas y debilidades internas de la empresa, incluido el análisis de la influencia del factor humano en la consecución de los objetivos organizacionales.

Tomado de https://www.gestiopolis.com/planeacion-empresarial-principios-proposito-importancia-y-errores-a-evitar/

Last modified: Wednesday, 2 October 2019, 7:50 PM